Bienvenido al Blog del Programa de Consejería Profesional en el Escenario Escolar de la Escuela Superior Ana Roqué de Duprey del Municipio de Humacao, Puerto Rico. Conozca nuestro programa, servicios y actividades.
El Departamento de Educación de Puerto Rico (DEPR), comprometido con la seguridad
y el manejo de situaciones de emergencia, exhorta al personal que se encuentra en las
escuelas y también a los estudiantes, maestros y tutores que laboran y asisten de forma
remota, a que se inscriban y participen del simulacro que se llevará a cabo el jueves, 15
de octubre de 2020, a las 10:15 a. m.
Invitamos a las escuelas, comunidades escolares, madres, padres o encargados y
oficinas del DEPR, entre otros, a registrarse en la página: www.shakeout.org/puertorico y hacer contar su participación individual o colectiva.
Sistema de Vigilancia de Síntomas Asociados al COVID19
Recuerde contestar el cuestionario todos los días.
Introducción: El COVID19 es una enfermedad respiratoria causada por un nuevo coronavirus. COVID19 es una seria amenaza a la salud pública. El virus se ha transmitido a nivel mundial, incluyendo Puerto Rico. El coronavirus se evita igual que otros virus respiratorios como la influenza: lave sus manos con agua y jabón por 20 segundos, evite grupos de más de 10 personas, tosa o estornude en el codo u hombro, y mantenga una distancia de al menos 6 pies de otros.
Durante el periodo de emergencia se estará monitoreando los síntomas de COVID19 entre la población de Puerto Rico. Esta iniciativa surge de la colaboración entre el Programa de Salud Pública de la Ponce Health Sciences University y el Fideicomiso de Salud Pública de Puerto Rico y la Escuela TH Chan de la Salud Pública de la Universidad de Harvard. Su participación es anónima, voluntaria y confidencial. Agradecemos que complete la misma a diario. Esta encuesta es importante para conocer sobre la situación en Puerto Rico. Es posible que pueda sentir ansiedad por el COVID19, les recordamos que puede llamar a la línea PAS al 1-800-981-0023. También puede encontrar material educativo a través de:www.salud.gov.pr/Pages/coronavirus.aspx y/o www.prsciencetrust.org/prpht/
Este estudio ha sido aprobado por el Comité de Ética (IRB, por sus siglas en inglés) de la Ponce Health Sciences University #protocolo original: 2003032026 & #protocolo enmendado: 2003032777 & TH Chan School of Public Health, Harvard University (Protocol IRB20-0519)
Tomado de: https://prsciencetrust.org/prpht/ el viernes, 17 de abril de 2020.
Ante los temblores que han estado afectando a la isla, la ansiedad puede ser un factor común entre los ciudadanos. A continuación algunas recomendaciones prácticas para manejarla
Por Redacción de Por Dentro 06 ENE. 2020 - 10:37 AM
Desde el 28 de diciembre, en Puerto Rico se han estado sintiendo una serie de sismos, que, según ha comentado el director de la Red Sísmica, Víctor Huérfano, no tiene precedentes. Precisamente, hoy, Día de Reyes, a las 6:32 a.m., se sintió un terremoto de intensidad 5.8, que ha aumentado los niveles de alerta de los ciudadanos y generado, según se puede constatar a través de los mensajes circulados en las redes sociales, un alto nivel de ansiedad.
Si bien es cierto que la ansiedad puede ser parte natural de la vida, situaciones como eventos como los que se han registrado hasta el momento, pueden alertar al cerebro de que algo no anda bien, generando una serie de señales para protegernos, entre los que se incluyen: taquicardia, respiración corta, falta de concentración, manos temblorosas, irritabilidad y problemas al dormir son algunos de los síntomas que se pueden experimentar. Quienes se afectan emocionalmente ante este tipo de eventos, suelen sentir mucha angustia, quejarse de dolor de pecho, dolores de cabeza, problemas digestivos y hasta pérdida del apetito.
El Instituto Nacional de Salud Mental, adscrito a los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), explican que los síntomas pueden mejorar o empeorar en diferentes momentos, y a menudo son peores durante los momentos de estrés, como los que vive el país, con una enfermedad física.
Por su parte, el libro titulado “Guía práctica de salud mental en situaciones de desastres”, de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), según sea la magnitud del evento, “se estima que entre la tercera parte y la mitad de la población expuesta sufre alguna manifestación psicológica; aunque no todas pueden calificarse como patológicas, la mayoría deben entenderse como reacciones normales ante situaciones de gran significación o impacto”.
¿Cómo pueden manejarse para evitar las complicaciones?
Lo importante que es practicar estrategias para disminuir los niveles de ansiedad, como la respiración lenta y profundamente por un periodo largo, hasta que baje la ansiedad. Esto es vital para desactivar el sistema que te lleva a sentir taquicardia y sudoración, entre otras reacciones físicas y biológicas.
Valora cuidadosamente las reacciones de las personas afectadas e identifica con criterios claros a las que requieren una atención psicológica más urgente y ofrecerles un apoyo personalizado.
Asegúrate de que la primera ayuda psicológica no interfiera ni complique los primeros auxilios médicos.
Elimina o reduce la hiperactividad. La persona, generalmente, realiza numerosas actividades sin terminar ninguna; puede ser muy crítico o conflictivo y poco paciente. Se le deben asignar algunas actividades de poca complejidad.
Evita la inmovilidad. La persona que no puede moverse debe ser ayudada cuando existe la seguridad de que no hay ninguna razón física que lo justifique. Se debe hablarle, sentarla en un lugar seguro y asegurarse de que esté abrigada.
Elimina la posibilidad de pánico. El pánico no es la conducta esperada o típica de la población. Sin embargo, la persona en estado de pánico debe ser tratada con firmeza, pero siempre con respeto, sin gritarle. Si hay más personas presentes, deben ser apartadas. Hay que evitar que el sujeto en pánico corra, abrazándolo fuertemente, no dejarlo solo y traer sus pensamientos a asuntos cotidianos.
Aparte a la persona apática. La persona apática no molesta, pero debe ser situada en un lugar seguro.
La persona que está en estado de choque o conmoción debe ser alejada del ambiente traumático. Hay que hacerle sentir que está acompañada, sostenerle la mano, abrazarla, acariciarla, hablarle con tono afectuoso y sereno, llamándola por su nombre.
Si la persona expresa sus sentimientos de dolor o frustración con un comportamiento agresivo, por ejemplo, golpeando objetos, acompáñela calmadamente, sin tratar de detenerla inmediatamente, a menos que la seguridad de ella misma o de otros corra peligro.
Si la persona afectada está confusa o no tiene una impresión clara de lo que le está sucediendo, el personal de primera respuesta debe contestar las preguntas comunicando claramente que está actuando solidariamente para resolver sus problemas.
Evita los relatos con detalles horripilantes, pero tampoco tratar de minimizar lo sucedido como “si aquí no hubiera pasado nada”.
Estimula y favorece que las personas afectadas se incorporen a las tareas de ayuda mutua entre sí, tan pronto como sea posible.
El contacto físico facilita las cosas y crea una sensación inmediata de seguridad, por ejemplo, si se le coloca la mano en su hombro mientras se le escucha. No obstante, se debe proceder con cautela en la proximidad a una persona afectada, ya que hay personas o culturas a las que puede resultarles incómodo un contacto excesivo.
Actuar con calma tiene un efecto tranquilizador sobre las personas afectadas. La calma es casi tan contagiosa como el nerviosismo; es necesario hablar sosegadamente y en tono normal.
La soledad crea sentimientos opresivos. Siempre que sea posible, se debe permanecer junto a la persona afectada y decirle que dispone del tiempo suficiente para ayudarla; no deje a la víctima sola o, al menos, asegúrese de que alguien esté con ella. Evite correr de un lugar a otro.
Evita comentarios inadecuados, por ejemplo, decir que la ambulancia tarda demasiado o que hay que apresurarse en llegar al hospital.
Facilita que la persona afectada se desahogue; el llanto puede ser un buen ejemplo, es un poderoso alivio para los sentimientos y evita sentirse extremadamente opresivo. Se debe proteger la intimidad de la persona que desee llorar.
Evita los curiosos. Las personas afectadas, por lo general, están incomodas por la posibilidad de que otros lo contemplen en la expresión de sus sentimientos; la ayuda debe consistir en apartar a la persona afectada y llevarla a un lugar con cierta privacidad.
Si la víctima demanda información sobre su situación personal es necesario explicar lo que se le está haciendo de forma que lo entienda, evitando palabras técnicas y de alto contenido emocional. También se pueden usar los siguientes mensajes: “Esto duele un poco, o esto no duele”, “Te vamos a poner un vendaje”, “Vamos a subirte a la ambulancia”, “Luego te llevaremos al hospital” “Si te pongo esto, estarás más cómodo”.
Si la víctima solicita información sobre otras personas afectadas por el desastre y existe la certeza de que la situación no es muy grave, se debe adoptar una actitud tranquilizadora. Se puede decir: “Están siendo atendidos”, “Mis compañeros están con ellos”, “Cuando sepa algo, ya se lo diré”.
Evita comentarios como “Puedo imaginarme por lo que has pasado”. Es mejor “Debe haber sido terrible” o “Debe ser muy duro superarlo”.
Igualmente, es importante educarse sobre el manejo de los desastres de la naturaleza y crear un plan de emergencia para enfrentar cualquier adversidad.
A continuación, algunas recomendaciones para ofrecer auxilio emocional a grupos especiales, como niños y envejecientes:
Niños
De acuerdo con la guía de la OPS, “los niños no reaccionan como lo hacen las personas adultas y sus respuestas emocionales van a estar en relación directa con las reacciones de los adultos que son significativos para ellos; son muy perceptivos a los cambios emocionales en ellos. Así mismo, no tienen el mismo nivel de abstracción como para poder comprender racionalmente los acontecimientos o verbalizar sus requerimientos emocionales, los cuales varían según la edad”.
Algunos consejos generales que pueden servir son:
El contacto físico es importante con los menores, por ejemplo, abrazarlos. • Recomendar que los padres acompañen a los niños.
Reafirmarles frecuentemente que están seguros y a salvo.
Hablar con ellos sobre lo acontecido de forma simple.
Facilitar que hablen sobre lo ocurrido, si desean hacerlo.
No minimizar ni exagerar la situación.
No hablar a los niños sobre los miedos de los adultos hacia el futuro.
No hacer promesas que no se puedan cumplir.
Dar a los niños tareas apropiadas para su edad.
Mantener las rutinas familiares y sociales propias de su edad y contexto.
Adultos mayores
Es necesario brindar la primera ayuda a los ancianos demanda un conocimiento de sus principales limitaciones y necesidades, así como una predisposición a actuar con respeto y comprensión.
A continuación, se exponen algunos aspectos importantes:
Tener paciencia.
No mostrar una excesiva confianza.
No intentar suplir o ayudar en cosas que ellos pueden hacer.
No aceptar ningún obsequio.
Muchos se sienten solos y ansiosos de poder comunicarse; favorecer la escucha responsable.
No dejarlos solos, procurar que se queden con personas de su confianza o familiares.
Debido a que muchas personas pueden estar muy afectadas por los pasados sismos, podrían sentirse más vulnerables y reaccionar con más ansiedad, por lo que necesitan apoyo psicólogo. De necesitar apoyo, las personas tienen disponibles la Línea PAS de la Administración de Servicios de Salud y Contra la Adicción (ASSMCA), a través del 1-800-981-0023. . Esta línea está disponible 24 horas al día, los 7 días de la semana y es libre de costo. Expertos de la conducta humana podrán brindarte consejos de gran utilidad que te ayudarán.
Si ya tenías un historial de ansiedad y te habían medicado, estuviste en sesiones con psicólogo o recibiste ayuda de alguna agencia y has abandonado el tratamiento, es importante que lo retomes.
Tan pronto sea posible, realiza las citas correspondientes y no esperes a que surja otro evento para acudir a buscar ayuda.
Si no lo has hecho, crea un plan de contingencia familiar (también puedes obtener información de cómo hacerlo AQUÍ) que incluya el abastecimiento de alimentos imperecederos y artículos de primera necesidad, así como mantener suministro de sus medicamentos para darle continuidad al tratamiento por alguna condición de salud.
Lo que no debes hacer
La OPS explica las diez cosas que no debes hacer:
No aconsejar.
No ponerse de ejemplo (el auxiliador).
No enfatizar excesivamente los aspectos positivos. Frases como “Podría haber sido peor” pueden ser contraproducentes.
No minimizar el hecho; la frase “No pasa nada” suele ser negativa.
No bromear, la ironía puede ser ofensiva o contraproducente.
No dramatizar; si la persona llora, el auxiliador no tiene por qué hacerlo. 7. No engañar a la víctima, ni fingir.
No favorecer la actitud de culparse.
No actuar defensivamente.
No favorecer dependencias directas del afectado con el auxiliador.
Tomado de: http://www.pordentro.pr/salud/nota/como-manejar-la-ansiedad-ante-los-temblores/?fbclid=IwAR2L9FNV56Sz5SzB7UzdrSTB5uH02t9DluxznGknOk5KI8lBqbgFG5jLqIY el 6 de enero de 2020.
En la foto, Anselmo Fonseca, Rosa Rivera, José Díaz, Joey Pons y Lorangelis Thomas abogan por los derechos de personas con VIH desde el activismo. (Vanessa Serra Díaz)
Se estima que 10% de las personas con VIH en Puerto Rico desconoce que tiene la condición.
Las estadísticas más recientes del Departamento de Salud indican que en la isla hay 18,200 personas con esta condición y que, dos de cada tres personas con VIH tienen 45 años o más. Aunque la transmisión mayor es de hombres que tienen sexo con hombres, una de cada tres personas que viven con VIH en la isla son heterosexuales.
“El reto mayor es el enlace de los nuevos diagnósticos de VIH. Algunos no están en tratamiento o no lo comienzan inmediatamente (tras el diagnóstico). Ese enlace debe hacerse en o antes de 30 días después del diagnóstico”, dijo Yomary Reyes, analista de planificación del Programa Ryan White, Parte B/ADAP, del Departamento de Salud.
Con fondos federales, el programa Ryan White da tratamiento y apoyo a personas con VIH a través de 55 proveedores en ocho clínicas del gobierno y Centros 330.
Según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, una persona con VIH con su carga viral suprimida o no detectable tiene la condición bajo control.
Hoy, cuando se conmemora el Día Mundial en Respuesta al VIH, El Nuevo Día comparte las historias de sobrevivientes valientes que ofrecieron sus testimonios.
Joey Pons: abraza el activismo
Joey Pons. (Vanessa Serra Díaz)
Su diagnóstico de VIH llegó hace 31 años y, desde entonces, Joey Pons abrazó el activismo como una forma de ayudarse a asumir su condición. En 1990, junto a Moisés Agosto, publicó “Poemas de lógica inmune”, un libro de poesía que aborda diversos aspectos sobre el tema del VIH. También, formó parte de ACT UP, organización sin fines de lucro fundada por Larry Kramer.
“El activismo ha sido algo constante en mi vida. Me ha ayudado muchísimo”, dijo Pons, de 51 años. Por la religiosidad con la que ha tomado su tratamiento, Pons resalta que mantiene el VIH bajo control.
“Hay efectos secundarios, pero no me molestan tanto como perder la vida o tener una calidad de vida desmejorada”, aseguró al puntualizar que su carga viral es indetectable y solo toma una medicina al día.
“Lo más terrible es el estigma relacionado al VIH que cohíbe a que muchos se hagan la prueba. Mientras eso siga, la epidemia no se va a acabar”, lamentó al resaltar el apoyo que ha recibido tanto de su familia como de su pareja.
Rosa Rivera: tiene el control
Rosa Rivera. (Vanessa Serra Díaz)
Tras una relación sexual no consentida “Crunch” invadió el cuerpo de Rosa Rivera Avilés. Fue mientras se encontraba en un tapón que esta mujer de 56 años llegó a términos con el diagnóstico de VIH que había recibido unos meses antes, allá para el 1997. Y hasta decidió darle nombre al virus que entró a su cuerpo sin invitación, “Crunch”.
“Entendí que era demasiado pequeño para matarme”, dijo al recordar que una de sus preocupaciones iniciales era dejar huérfanos a sus dos hijos.
Con el tratamiento adecuado, Rivera Avilés no solo logró afrontar su diagnóstico, sino que en los últimos 21 años también ha luchado por los derechos de las personas que viven con VIH. Una de las más recientes iniciativas en las que trabaja es en fomentar que más personas conozcan su diagnóstico y comiencen tratamiento.
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“Con la campaña internacional 'Día de Salir del Clóset del VIH', que se celebra el 30 de noviembre, perseguimos que la gente se haga la prueba y deje de ocultar el diagnóstico”, puntualizó la trabajadora social retirada.
Anselmo Fonseca: dice no al discrimen
Anselmo Fonseca. (Vanessa Serra Díaz)
Inicialmente Anselmo Fonseca entró en un proceso de negación, luego de enterarse de que su entonces compañero había arrojado positivo al VIH. A los cuatro años, en 1995, se trasladó de Florida a Puerto Rico y, junto a su madre, se realizó la prueba de VIH para asumir su diagnóstico.
Para el 1996, junto al conocido activista José Fernando Colón, decidieron empezar “los famosos cocteles”, como se le conocía al tratamiento de VIH por la cantidad de pastillas que el paciente de esta condición debía tomar diariamente, más de diez.
“Antes el estigma y el discrimen eran bien fuertes. Nos veíamos flacos y era evidente que estábamos enfermos. El rechazo era inmediato. Las futuras generaciones no han vivido eso, aunque en instituciones y algunos profesionales de la salud todavía hay estigma. Por ejemplo, el servicio dental siempre ha sido un problema”, sostuvo Fonseca, de 56 años, quien resaltó el apoyo de su familia y su entonces compañero, Colón, líder de Pacientes de Sida Pro Política Sana hasta su muerte hace cinco años.
Lorangelis Thomas: apuesta a los jóvenes
Lorangelis Thomas. (Vanessa Serra Díaz)
Lorangelis Thomas nació con VIH hace 30 años por transmisión vertical (de madre a hijo). Solía tomar 13 medicamentos para mantener a raya su condición pero, tras la muerte de su madre, interrumpió por un tiempo su tratamiento. Actualmente, solo toma tres medicamentos diarios.
“En la niñez tuve experiencias de rechazo y discrimen, pero en la adultez las he podido manejar mejor, tomando decisiones sobre a quienes uno quiere en su vida”, afirmó.
Durante los últimos 10 años, Thomas se ha dedicado al activismo y a trabajar con organizaciones de base comunitaria y entidades locales e internacionales. Uno de sus más recientes esfuerzos es dentro del Grupo de Jóvenes con VIH Pangea, que ya tienen presencia en San Juan y próximamente iniciarán otro grupo en el oeste.
“(Siento) 'pompiaera' porque reclutar jóvenes a participar es bien complejo. Lo hacemos en nuestro tiempo libre, sin sueldo”, dijo al explicar sus próximos proyectos: un taller para mujeres viviendo con VIH sobre temas de sexualidad.
José Díaz: aboga por la cura
José Díaz. (Vanessa Serra Díaz)
José Díaz fue diagnosticado con VIH hace 22 años, cuando mencionar el tema era “tabú” y habían "muchos mitos". Sin embargo, desde el inicio, contó con el apoyo de su familia, principalmente de su hermana, quien lo cuidó y cobijó en su casa los primeros tres meses después del diagnóstico.
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“Trabajaba en el Departamento de Salud y me recibieron muy bien en mi trabajo (cuando regresé). Fueron muy buenos compañeros y muchos siguen siendo mis amigos”, dijo el hombre de 67 años. Tres años después del diagnóstico adoptó el activismo.
“Han habido problemas asociados a los medicamentos, pero es lo que tenemos para estar vivos. Lo que queremos ahora es que se trabaje con la cura y la vacuna”, sostuvo al resaltar que, mientras antes tomaba 35 medicamentos al día, hoy solo toma uno diario. Firme creyente de la eficacia del PrEP (medicamento que ayuda a prevenir la transmisión de VIH), Díaz ha participado en tres estudios clínicos de varios tratamientos. “Desde el principio dije que iba a optar por la vida”, resaltó.
VIH en Puerto Rico
En el año 2017 se diagnosticaron 442 personas con VIH en el país.
La tasa de diagnósticos de adultos y adolescentes mayores de 13 años fue de 15.3 por cada 100,000 habitantes.
Ese año los hombres representaron el 79.9% de los diagnósticos nuevos.
El sexo entre hombres sin protección fue el modo de transmisión principal (46.8%), seguido de contacto heterosexual sin protección (34.4%).
Una de cada tres personas diagnosticadas con VIH en el 2017 reside en la región Metropolitana.
La tasa de diagnósticos en hombres es 4.3 veces mayor comparado con las mujeres.
Diariamente se reportan en Puerto Rico dos casos de infección por VIH.
De 1981 al 31 de octubre de 2018 se reportó un total de 49,315 personas con VIH en Puerto Rico.
En el mismo período se han reportado 29,096 muertes de personas viviendo con VIH en la isla.
El 77.3% de los casos reportados han progresado a la etapa 3 de la infección con VIH (Sida).
El 34.9% de los diagnósticos ocurrieron entre las edades de 25 a 34 años.
El 42.1% ocurrieron entre usuarios de drogas intravenosas.
677 niños de 0 a 12 años han sido diagnosticados con VIH entre el 1981 y 2012.
El 90.2% de esos casos fueron por transmisión perinatal.
Desde el año 2012 no se reportan casos de VIH en niños en Puerto Rico.
Fuente: Programa de Vigilancia de VIH/SIDA, División de Epidemiología, Departamento de Salud.
Tomado de: https://www.elnuevodia.com/noticias/locales/nota/retoenlosnuevosdiagnosticosanteeldiamundialenrespuestaalvih-2462991/?fbclid=IwAR19k_djjgzhdhbFzYbO9C_3gFcR4esRbdN6tSnTMHMX4IrNEnC8aoiM-F0 el sábado, 1 de diciembre de 2018
ASUNTO: Alerta y Prevención ante la amenaza de la epidemia de viruses de influenza y Mycoplasma Pneumoniae
Estimados(as) padres, madres y /o encargados(as):
Un saludo caluroso y mis más sinceras expresiones de agradecimiento con todas las familias de la comunidad escolar Ana Roqué de Duprey, por el compromiso y respaldo con la educación y la formación de sus hijo(as). Me dirijo a ustedes en este momento de vital importancia en nuestro país, con el propósito de orientarles para la prevención de los viruses de la Influenza y Mycoplasma Pneumoniar en la comunidad escolar y sus familias.
Como es de su conocimiento, las escuelas son centros educativos donde los estudiantes establecen relaciones sociales entre pares; por tal razón, es RESPONSABILIDAD DE TODOS(AS) educar a los(as) jóvenes y adultos en los medios de cuidado y protección contra enfermedades. Nuestra escuela ha comenzado una campaña de orientación con todo el personal docente y no docente escolar y el estudiantado y sus familias. Es entonces, la importancia de todos colaborar en la prevención y control de la propagación de la enfermedad.
Todos los estudiantes serán orientados por el maestro de salón hogar.
Atentamente,
Sheyla S. Ríos González
Directora Escolar
Infección por Micoplasma (neumonía atípica)
¿Qué es la infección por micoplasma?
La infección por micoplasma es una enfermedad respiratoria ocasionada por el Mycoplasma pneumoniae, un organismo microscópico relacionado con las bacterias.
¿Quiénes contraen la infección por micoplasma?
Cualquier persona puede contraer la enfermedad, sin embargo, afecta con mayor frecuencia a niños mayores y adultos jóvenes.
¿Cuándo ocurren las infecciones por micoplasma?
Las infecciones por micoplasma ocurren a lo largo de todo el año. Pueden ocurrir brotes colectivos de gran difusión, en intervalos de cuatro a ocho años. La infección por micoplasma es más común a finales del verano y en el otoño.
¿Cómo se contagia el micoplasma?
El micoplasma se contagia a través del contacto con partículas de secreción de la nariz y de la garganta de personas infectadas, especialmente cuando tosen y estornudan. Se cree que la transmisión requiere el contacto cercano prolongado con una persona infectada. El contagio en familias, colegios e instituciones ocurre lentamente. El período de contagio es probablemente inferior a 10 días y ocasionalmente más largo.
¿Cuáles son los síntomas de la infección por micoplasma?
Los síntomas típicos incluyen fiebre, tos, bronquitis, dolor de garganta, dolor de cabeza y sensación de cansancio. Un resultado común de la infección por micoplasma es neumonía, la que suele ser leve y raramente requiere hospitalización. También se pueden presentar infecciones del oído medio (otitis media). Los síntomas pueden persistir desde algunos días hasta más de un mes.
¿Cuánto después de la exposición aparecen los síntomas?
En general, los síntomas comienzan entre 15 y 25 días después de la exposición. Los síntomas generalmente se desarrollan lentamente, a lo largo de un período de dos a cuatro días.
¿Cómo se diagnostica la infección por micoplasma?
La infección por micoplasma generalmente se diagnostica con base en síntomas típicos. Un análisis de sangre no específico (aglutininas frías) resulta útil para el diagnóstico definitivo, aunque no siempre sea positivo. La utilización de pruebas de laboratorio más específicas se limita muchas veces a investigaciones especiales de brotes
¿Una infección previa por micoplasma hace que la persona sea inmune?
Si bien se produce la inmunidad después de una infección por micoplasma, ésta no dura toda la vida. Suelen ocurrir segundas infecciones, que pueden ser más leves. No se conoce la duración de la inmunidad.
¿Cuál es el tratamiento para la infección por micoplasma?
Los antibióticos tales como la eritromicina, la claritromicina o la azitromicina son eficaces para el tratamiento. Sin embargo, debido a que la infección por micoplasma suele resolverse sin ayuda, no siempre es necesario el tratamiento de síntomas leves con antibióticos.
¿Qué se puede hacer para prevenir el contagio con la infección por micoplasma?
Actualmente no existen vacunas para la prevención de la infección por micoplasma y no existen medidas eficaces y confiables para su control. Así como con cualquier enfermedad respiratoria, las personas deben cubrirse el rostro al toser o estornudar.
Tomado de: https://www.health.ny.gov/es/diseases/communicable/mycoplasma/fact_sheet.htm el 31 de cotubre de 2018
Datos clave la influenza
¿Qué es la influenza (gripe)?
La influenza es una enfermedad respiratoria contagiosa provocada por los virus de la influenza que infectan la nariz, la garganta y en algunos casos los pulmones. Este virus puede causar una enfermedad leve o grave y en ocasiones puede llevar a la muerte. La mejor manera de prevenir la influenza es vacunándose todos los años.
Síntomas de la influenza
La influenza puede causar una enfermedad leve o grave y, en ocasiones, puede llevar a la muerte. La influenza es diferente al resfriado. Por lo general, la influenza comienza de repente. Las personas con influenza a veces sienten algunos o todos estos síntomas:
fiebre*
tos
dolor de garganta
secreción o congestión nasal
dolores corporales
dolor de cabeza
escalofríos
fatiga
diarrea y vómitos eventuales
*Es importante destacar que no todas las personas con influenza tienen fiebre.
Propagación de la influenza
La mayoría de los expertos considera que los virus de la influenza se transmiten principalmente a través de las pequeñas gotas que se producen cuando las personas con influenza tosen, estornudan o hablan. Estas gotitas pueden caer en la boca o en la nariz de las personas que se encuentran cerca. Siendo algo poco frecuente, una persona puede llegar a contraer la influenza si toca una superficie o un objeto contaminado con el virus de la influenza y luego se toca la boca, la nariz o los ojos.
Periodo de contagio
Usted puede transmitir la influenza a otra persona antes de saber que está enfermo, y también mientras lo está.
Las personas con influenza son más contagiosas en los primeros 3 a 4 días después de la aparición de la enfermedad.
Algunos adultos sanos pueden contagiar a los demás desde 1 día antes de que los síntomas se desarrollen y hasta 5 a 7 días después de contraer la enfermedad.
Algunas personas, en especial los niños pequeños y las personas con sistemas inmunitarios debilitados, podrían causar contagios de los virus de la influenza por un tiempo más prolongado.
Aparición de los síntomas
El tiempo desde la exposición de una persona al virus de la influenza hasta el comienzo de los síntomas es de aproximadamente 2 días, pero puede oscilar entre 1 a 4 días.
Las complicaciones de la influenza pueden incluir neumonía bacteriana, infecciones del oído, sinusitis y agravamiento de las afecciones crónicas, como insuficiencia cardiaca congestiva, asma o diabetes.
Personas con alto riesgo de contraer influenza
Cualquiera puede contraer la influenza (incluso las personas sanas) y los problemas de salud graves a causa de la influenza pueden surgir a cualquier edad; sin embargo, algunas personas tienen alto riesgo de presentar complicaciones graves por la influenza si se enferman. Esto incluye a personas de 65 años de edad en adelante, personas de cualquier edad con ciertas afecciones crónicas (como asma, diabetes o enfermedades cardíacas), mujeres embarazadas y niños menores de 5 años.
Cómo prevenir la influenza estacional
La primera medida y la más importante en la prevención contra la influenza es vacunarse todos los años. Se ha demostrado que la vacuna contra la influenza reduce la aparición de enfermedades relacionadas con la influenza y el riesgo de sufrir complicaciones graves a causa de esta enfermedad que pueden dar lugar a hospitalizaciones o incluso la muerte. Los CDC también recomiendan tomar medidas preventivas diarias (como mantenerse alejado de las personas que están enfermas, cubrirse la boca y nariz al toser y estornudar y lavarse las manos con frecuencia) para ayudar a disminuir la propagación de microbios que causan enfermedades respiratorias (nariz, garganta y pulmones), como lo es la influenza.
Diagnosticar influenza
Es muy difícil distinguir entre la influenza y otras enfermedades respiratorias virales o bacterianas teniendo en cuenta únicamente los síntomas. Hay pruebas para diagnosticar la influenza. Más información disponible: Diagnosticar influenza.