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domingo, 31 de octubre de 2021

jueves, 9 de septiembre de 2021

Mes de la Prevención del Suicidio 2021

 


ELIGE VIVIR | Brinda ayuda desde la comprensión y el respeto sin juzgar. La prevención del suicidio requiere trabajar juntos por un mismo propósito: salvar vidas. 

Con el objetivo de crear conciencia a nivel mundial la Organización Mundial de la Salud ha promovido cada 10 de septiembre como el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Atiende y toma en serio las amenazas de autolesión. Nunca pienses que no tiene importancia lo que te expresan o que es una broma. Es importante que prestes atención a lo que dice la persona, no la dejes sola, no la regañes ni la juzgues. Valida sus sentimientos y busca ayuda profesional.


El suicidio se puede prevenir. Elige vivir. 

Ayuda 24/7
Línea PAS de ASSMCA
1-800-981-0023
1-888-672-7622

#EligeVivir #PuertoRicoSeProtege #TeQueremosSano




La comunidad escolar de Ana Roqué de Duprey, se une a la prevención del suicidio. (video)




jueves, 10 de septiembre de 2020

Vivir siempre es mejor

 


Hagamos un frente común para seguir protegiéndonos a nivel físico y emocional del COVID-19. Si tú o alguien que conoces se siente afligido, ansioso o con alguna otra reacción emocional que les afecta, es importante contactar a la #LíneaPAS al 1-800-981-0023. #VivirSiempreEsMejor






martes, 2 de junio de 2020

Temporada de Huracanes 2020


Los desastres no van a esperar a que se termine la pandemia para impactar en su área. No espere hasta que sea muy tarde para hacer un plan.


La temporada de Tormentas y Huracanes comienza desde el 1ero junio hasta el 30 de noviembre de cada año, por lo que usted y su familia, deberán realizar un Plan de Emergencia. 





Haga un inventario de los artículos de primera necesidad disponibles. Incluya alimentos no perecederos, agua, baterías, medicamentos (la insulina debe almacenarse lejos del calor), combustible y comida para mascotas entre otros.
  • Prepare un plan para las compras que debe realizar de los artículos que le falten siguiendo las medidas de prevención del COVID-19.

  • Identifique lugares seguros en caso de tener que abandonar el hogar. Considere los miembros con alguna discapacidad motora y las mascotas. 

  • Identifique un punto de encuentro familiar.

  • Lleve documentos importantes de todos los miembros (tarjetas del plan médico, certificados de nacimiento, tarjetas de seguro social, licencias, testamentos y pasaportes). Le recomendamos que los guarde de manera digital en un dispositivo portátil y los envíe a su correo electrónico.

  • Mantenga sus autos con el tanque lleno de gasolina.

  • Manténgase informado a través medios de comunicación como la radio y televisión. 

  • Asegúrese de tener suministros de 10 a 15 días por persona.
Prepare una mochila para la emergencia que incluya al menos:

  • Radio de baterías     

  • Linterna con baterías     

  • Cargadores de equipo

  • Velas y fósforos

  • Copia de las llaves del hogar y del auto

  • Documentos personales 

  • Artículos de primeros auxilios

  • Gel antibacterial de al menos 60%

  • Guantes desechables 

  • Mascarillas              

  • Toallas sanitarias

  • Papel sanitario 

  • Fórmula líquida para bebés

Manejo del estrés 

La llegada de un evento atmosférico puede crear sentimientos de estrés, temor, ansiedad, preocupación, tristeza y puede resultar difícil de manejar. 

  • Haga una evaluación del estado actual. 

  • Planifique distintas actividades para antes, durante y después del evento atmosférico. 

  • Permita que los niños y adultos mayores escojan juegos de mesa u otras actividades recreativas. 

  • Manténganse en comunicación con sus familiares. 

  • Descanse el tiempo suficiente para su cuerpo.

  • Evite el consumo excesivo de alcohol como alternativa para canalizar las emociones.

  • Busque ayuda profesional de ser necesario.




Tomado y adaptado de: marketing@firstmedicalpr.com y https://www.ready.gov/es/videos-sobre-la-preparacion el martes, 2 de junio de 2020

sábado, 18 de abril de 2020

Recomendaciones para prevenir el maltrato infantil



El maltrato a menores es todo acto u omisión intencional en el que incurre el padre, la madre o persona responsable del menor de tal naturaleza que ocasione o ponga a éste en riesgo de sufrir daño o perjuicio a su salud e integridad física, mental y/o emocional, incluyendo abuso sexual.
Recomendaciones para prevenir el maltrato infantil:

  • Planifique su familia. Si espera un bebé asegúrese de recibir cuidado prenatal. 
  • Provea un ambiente de armonía en el hogar manteniendo relaciones saludables tanto de pareja como intrafamiliares. 
  • Evite el uso y abuso de alcohol y sustancias controladas. 
  • Si está teniendo problemas con la crianza, busque ayuda profesional. 

Prácticas eficaces para la disciplina con sus niños

  • Distíngale entre lo bueno y lo malo
  • Ponga límites
  • Determine consecuencias
  • Escuche bien lo que dicen 
  • Preste atención
  • Preste atención cuando se están portando bien 
  • Sepa cuando no es bueno reaccionar
  • Trate de estar siempre listo para cualquier problema
  • Reoriente el mal comportamiento
El maltrato a menores ocurre cuando las acciones de un adulto responsable de un niño(a), resultan en daño o riesgo para el menor. 

La familia tendrá la obligación de promover la igualdad, el afecto, la solidaridad y el respeto entre todos sus integrantes. Los ciudadanos deberán denunciar por cualquier medio, los delitos o acciones que vulneren o amenacen a los menores. El Estado garantizará el bienestar de nuestros niños y niñas, y asegurará que sus derechos sean respetados. 

Recuerde el número de emergencias del Departamento de la Familia 787-749-1333, 1-888-359-7777 o 9-1-1. Usted puede hacer la diferencia ante una situación de maltrato o negligencia en su casa o comunidad.


Tomado y adaptado de: marketing@firstmedicalpr.com el viernes, 17 de abril de 2020

lunes, 6 de enero de 2020

Cómo manejar la ansiedad ante los temblores

Photo

Ante los temblores que han estado afectando a la isla, la ansiedad puede ser un factor común entre los ciudadanos. A continuación algunas recomendaciones prácticas para manejarla

Por Redacción de Por Dentro 06 ENE. 2020 - 10:37 AM

Desde el 28 de diciembre, en Puerto Rico se han estado sintiendo una serie de sismos, que, según ha comentado el director de la Red Sísmica, Víctor Huérfano, no tiene precedentes. Precisamente, hoy, Día de Reyes, a las 6:32 a.m., se sintió un terremoto de intensidad 5.8, que ha aumentado los niveles de alerta de los ciudadanos y generado, según se puede constatar a través de los mensajes circulados en las redes sociales, un alto nivel de ansiedad.
Si bien es cierto que la ansiedad puede ser parte natural de la vida, situaciones como eventos como los que se han registrado hasta el momento, pueden alertar al cerebro de que algo no anda bien, generando una serie de señales para protegernos, entre los que se incluyen: taquicardia, respiración corta, falta de concentración, manos temblorosas, irritabilidad y problemas al dormir son algunos de los síntomas que se pueden experimentar. Quienes se afectan emocionalmente ante este tipo de eventos, suelen sentir mucha angustia, quejarse de dolor de pecho, dolores de cabeza, problemas digestivos y hasta pérdida del apetito.
El Instituto Nacional de Salud Mental, adscrito a los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), explican que los síntomas pueden mejorar o empeorar en diferentes momentos, y a menudo son peores durante los momentos de estrés, como los que vive el país, con una enfermedad física.
Por su parte, el libro titulado “Guía práctica de salud mental en situaciones de desastres”, de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), según sea la magnitud del evento, “se estima que entre la tercera parte y la mitad de la población expuesta sufre alguna manifestación psicológica; aunque no todas pueden calificarse como patológicas, la mayoría deben entenderse como reacciones normales ante situaciones de gran significación o impacto”.
¿Cómo pueden manejarse para evitar las complicaciones?
Lo importante que es practicar estrategias para disminuir los niveles de ansiedad, como la respiración lenta y profundamente por un periodo largo, hasta que baje la ansiedad. Esto es vital para desactivar el sistema que te lleva a sentir taquicardia y sudoración, entre otras reacciones físicas y biológicas.
La OPS recomienda lo siguiente:
  • Valora cuidadosamente las reacciones de las personas afectadas e identifica con criterios claros a las que requieren una atención psicológica más urgente y ofrecerles un apoyo personalizado.
  • Asegúrate de que la primera ayuda psicológica no interfiera ni complique los primeros auxilios médicos.
  • Elimina o reduce la hiperactividad. La persona, generalmente, realiza numerosas actividades sin terminar ninguna; puede ser muy crítico o conflictivo y poco paciente. Se le deben asignar algunas actividades de poca complejidad.
  • Evita la inmovilidad. La persona que no puede moverse debe ser ayudada cuando existe la seguridad de que no hay ninguna razón física que lo justifique. Se debe hablarle, sentarla en un lugar seguro y asegurarse de que esté abrigada.
  • Elimina la posibilidad de pánico. El pánico no es la conducta esperada o típica de la población. Sin embargo, la persona en estado de pánico debe ser tratada con firmeza, pero siempre con respeto, sin gritarle. Si hay más personas presentes, deben ser apartadas. Hay que evitar que el sujeto en pánico corra, abrazándolo fuertemente, no dejarlo solo y traer sus pensamientos a asuntos cotidianos.
  • Aparte a la persona apática. La persona apática no molesta, pero debe ser situada en un lugar seguro.
  • La persona que está en estado de choque o conmoción debe ser alejada del ambiente traumático. Hay que hacerle sentir que está acompañada, sostenerle la mano, abrazarla, acariciarla, hablarle con tono afectuoso y sereno, llamándola por su nombre.
  • Si la persona expresa sus sentimientos de dolor o frustración con un comportamiento agresivo, por ejemplo, golpeando objetos, acompáñela calmadamente, sin tratar de detenerla inmediatamente, a menos que la seguridad de ella misma o de otros corra peligro.
  • Si la persona afectada está confusa o no tiene una impresión clara de lo que le está sucediendo, el personal de primera respuesta debe contestar las preguntas comunicando claramente que está actuando solidariamente para resolver sus problemas.
  • Evita los relatos con detalles horripilantes, pero tampoco tratar de minimizar lo sucedido como “si aquí no hubiera pasado nada”.
  • Estimula y favorece que las personas afectadas se incorporen a las tareas de ayuda mutua entre sí, tan pronto como sea posible.
  • El contacto físico facilita las cosas y crea una sensación inmediata de seguridad, por ejemplo, si se le coloca la mano en su hombro mientras se le escucha. No obstante, se debe proceder con cautela en la proximidad a una persona afectada, ya que hay personas o culturas a las que puede resultarles incómodo un contacto excesivo.
  • Actuar con calma tiene un efecto tranquilizador sobre las personas afectadas. La calma es casi tan contagiosa como el nerviosismo; es necesario hablar sosegadamente y en tono normal.
  • La soledad crea sentimientos opresivos. Siempre que sea posible, se debe permanecer junto a la persona afectada y decirle que dispone del tiempo suficiente para ayudarla; no deje a la víctima sola o, al menos, asegúrese de que alguien esté con ella. Evite correr de un lugar a otro.
  • Evita comentarios inadecuados, por ejemplo, decir que la ambulancia tarda demasiado o que hay que apresurarse en llegar al hospital.
  • Facilita que la persona afectada se desahogue; el llanto puede ser un buen ejemplo, es un poderoso alivio para los sentimientos y evita sentirse extremadamente opresivo. Se debe proteger la intimidad de la persona que desee llorar.
  • Evita los curiosos. Las personas afectadas, por lo general, están incomodas por la posibilidad de que otros lo contemplen en la expresión de sus sentimientos; la ayuda debe consistir en apartar a la persona afectada y llevarla a un lugar con cierta privacidad.
  • Si la víctima demanda información sobre su situación personal es necesario explicar lo que se le está haciendo de forma que lo entienda, evitando palabras técnicas y de alto contenido emocional. También se pueden usar los siguientes mensajes: “Esto duele un poco, o esto no duele”, “Te vamos a poner un vendaje”, “Vamos a subirte a la ambulancia”, “Luego te llevaremos al hospital” “Si te pongo esto, estarás más cómodo”.
  • Si la víctima solicita información sobre otras personas afectadas por el desastre y existe la certeza de que la situación no es muy grave, se debe adoptar una actitud tranquilizadora. Se puede decir: “Están siendo atendidos”, “Mis compañeros están con ellos”, “Cuando sepa algo, ya se lo diré”.
  • Evita comentarios como “Puedo imaginarme por lo que has pasado”. Es mejor “Debe haber sido terrible” o “Debe ser muy duro superarlo”.
Igualmente, es importante educarse sobre el manejo de los desastres de la naturaleza y crear un plan de emergencia para enfrentar cualquier adversidad.
A continuación, algunas recomendaciones para ofrecer auxilio emocional a grupos especiales, como niños y envejecientes:
Niños
De acuerdo con la guía de la OPS, “los niños no reaccionan como lo hacen las personas adultas y sus respuestas emocionales van a estar en relación directa con las reacciones de los adultos que son significativos para ellos; son muy perceptivos a los cambios emocionales en ellos. Así mismo, no tienen el mismo nivel de abstracción como para poder comprender racionalmente los acontecimientos o verbalizar sus requerimientos emocionales, los cuales varían según la edad”.
Algunos consejos generales que pueden servir son:
  • El contacto físico es importante con los menores, por ejemplo, abrazarlos. • Recomendar que los padres acompañen a los niños.
  • Reafirmarles frecuentemente que están seguros y a salvo.
  • Hablar con ellos sobre lo acontecido de forma simple.
  • Facilitar que hablen sobre lo ocurrido, si desean hacerlo.
  • No minimizar ni exagerar la situación.
  • No hablar a los niños sobre los miedos de los adultos hacia el futuro.
  • No hacer promesas que no se puedan cumplir.
  • Dar a los niños tareas apropiadas para su edad.
  • Mantener las rutinas familiares y sociales propias de su edad y contexto.
Adultos mayores
Es necesario brindar la primera ayuda a los ancianos demanda un conocimiento de sus principales limitaciones y necesidades, así como una predisposición a actuar con respeto y comprensión.
A continuación, se exponen algunos aspectos importantes:
  • Tener paciencia.
  • No mostrar una excesiva confianza.
  • No intentar suplir o ayudar en cosas que ellos pueden hacer.
  • No aceptar ningún obsequio.
  • Muchos se sienten solos y ansiosos de poder comunicarse; favorecer la escucha responsable.
  • No dejarlos solos, procurar que se queden con personas de su confianza o familiares.
Debido a que muchas personas pueden estar muy afectadas por los pasados sismos, podrían sentirse más vulnerables y reaccionar con más ansiedad, por lo que necesitan apoyo psicólogo. De necesitar apoyo, las personas tienen disponibles la Línea PAS de la Administración de Servicios de Salud y Contra la Adicción (ASSMCA), a través del 1-800-981-0023. . Esta línea está disponible 24 horas al día, los 7 días de la semana y es libre de costo. Expertos de la conducta humana podrán brindarte consejos de gran utilidad que te ayudarán.

Si ya tenías un historial de ansiedad y te habían medicado, estuviste en sesiones con psicólogo o recibiste ayuda de alguna agencia y has abandonado el tratamiento, es importante que lo retomes.
Tan pronto sea posible, realiza las citas correspondientes y no esperes a que surja otro evento para acudir a buscar ayuda.
Si no lo has hecho, crea un plan de contingencia familiar (también puedes obtener información de cómo hacerlo AQUÍ) que incluya el abastecimiento de alimentos imperecederos y artículos de primera necesidad, así como mantener suministro de sus medicamentos para darle continuidad al tratamiento por alguna condición de salud.
Lo que no debes hacer
La OPS explica las diez cosas que no debes hacer:
  1. No aconsejar.
  2. No ponerse de ejemplo (el auxiliador).
  3. No enfatizar excesivamente los aspectos positivos. Frases como “Podría haber sido peor” pueden ser contraproducentes.
  4. No minimizar el hecho; la frase “No pasa nada” suele ser negativa.
  5. No bromear, la ironía puede ser ofensiva o contraproducente.
  6. No dramatizar; si la persona llora, el auxiliador no tiene por qué hacerlo. 7. No engañar a la víctima, ni fingir.
  7. No favorecer la actitud de culparse.
  8. No actuar defensivamente.
  9. No favorecer dependencias directas del afectado con el auxiliador.

Tomado de: http://www.pordentro.pr/salud/nota/como-manejar-la-ansiedad-ante-los-temblores/?fbclid=IwAR2L9FNV56Sz5SzB7UzdrSTB5uH02t9DluxznGknOk5KI8lBqbgFG5jLqIY el 6 de enero de 2020.