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domingo, 27 de enero de 2019

Hablemos más de la salud mental

En el 2019, hablemos más de la salud mental

Lo más importante: la conversación la puedes iniciar tú.

1/23/2019 | 04:45 p.m.





El cuidado de la salud mental debería verse con la misma normalidad que las citas al dentista cada seis meses o al cardiólogo una vez al año.

Pero sucede que todavía hoy permanece un prejuicio cuando una persona manifiesta que, como su salud dental o cardiovascular, su bienestar emocional también merece atención profesional.

Si consideramos las estadísticas, hablar de la salud emocional se hace imperativo: el Instituto de Investigaciones de Ciencias de la Conductadel Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico reveló que uno de cada diez puertorriqueños (un 7.3%) entre las edades de 14 a 68 años (unos 165,500) lidia con ansiedad, trastorno bipolar o depresión.

Si es tan común en nuestra población, ¿cómo, entonces, rompemos con el estigma? ¿Cómo abrimos la conversación?

Desmontando las ideas preconcebidas

Para Jennifer Torres, directora de Enfermería del Hospital Panamericano, la conversación sobre la salud mental actualmente tiene que ver menos con cuánto se habla y más con lo que suele resaltarse.

"Definitivamente hace falta que se hable más. Hoy se habla, pero es más lo negativo que lo positivo. Vemos cómo programas de televisión, medios noticiosos y métodos de publicidad promocionan, intencionalmente o no, situaciones que afectan tanto la salud mental como la imagen de lo que es el bienestar emocional de una persona", argumentó.

Y es que todavía la sociedad arrastra con una herencia histórica de cuando la medicina aún no se había desarrollado lo suficiente como para diagnosticar y atender exitosamente a los pacientes de salud mental, explicó Torres.
De esos tiempos permanecen como ecos nociones erradas: que las personas con condiciones de salud mental son agresivas, que tienen que estar recluidas en un "manicomio" y andar vestidas con una camisa de fuerza, y que son incurables.

"Sin embargo, al igual que otras condiciones de salud, se han encontrado alternativas y tratamientos para que una persona con condiciones de salud mental pueda mejorar sus síntomas y ser completamente funcional", dijo.

El problema con la exposición mediática anterior es que se perpetúan prejuicios de lo que es la salud mental.

Torres mencionó, por ejemplo, las películas o series basadas solo en casos de pacientes con trastornos agresivos de la personalidad —cuando estos son los menos frecuentes—, o las parodias, dentro de los shows de comedia, de sesiones de terapia de personas con condiciones de salud mental —cuando en realidad debería destacarse la valentía de quienes han reconocido que necesitan atención profesional—.

¡Háblalo!

La forma más inmediata de romper con el estigma en torno a la salud mental y la importancia de tener un bienestar emocional es empezar por uno mismo, sostuvo Rafael Rivera, terapista ocupacional en el Hospital Panamericano.

"Lo primero que tenemos que hacer es educarnos sobre la importancia de la salud mental. En la medida en que hablemos de la salud mental de la misma manera que hablamos de cualquier otra condición física, como ir al urólogo o prevenir la diabetes, se crea una consciencia sobre la importancia de visitar un psicólogo, un trabajador social, un psiquiatra, de trabajar con un coach las relaciones de pareja", planteó Rivera.

A nivel familiar, Torres recomendó —además de establecer canales de comunicación— que cuando un ser querido exponga su situación emocional, no se le interrumpa ni cuestione, y evitar formar un prejuicio.

A nivel social, señaló que es responsabilidad de todos denunciar y rechazar mensajes negativos o que perpetúan estereotipos de la salud mental, ya sea en el trabajo, en la comunidad o en las redes sociales.

Al mismo tiempo, Torres exhortó a utilizar las redes sociales para crear redes de apoyo y llevar mensajes como la importancia del autocuidado, primer paso para lograr el bienestar emocional.

Tomado de: https://m.primerahora.com/brandshare/hospital-panamericano/nota/enel2019hablemosmasdelasaludmental-1322871/?fbclid=IwAR0y0b95kfM_kEkgPIczqZ72f4hHDI1ujrC9DYrcXjbCXbChp9mYSY4Ejbk el domingo, 27 de enero de 2019.

miércoles, 26 de octubre de 2016

martes, 27 de septiembre de 2016

El Gran ShakeOut de Puerto Rico 2016

 Prepare a su familia, comunidad y lugar de trabajo para enfrentarse a un evento inesperado. Participe del simulacro el jueves, 20 de octubre de 2016 a las 10:20am.



Para orientación e inscripción en el evento, verifica la página El Gran ShakeOut Puerto Rico.  



Acceda el comunicado oficial del 30 de agosto de 2016 para más información.

Aproveche estas ideas para la preparación de suministros y artículos básicos indispensables en una emergencia.





miércoles, 25 de mayo de 2016

Concienciación y Prevención sobre el Virus del Zika







10 de mayo de 2016


A toda la comunidad escolar




Prof. Rafael Román Meléndez
Secretario

CONCIENCIACIÓN Y PREVENCIÓN SOBRE EL VIRUS DEL ZIKA

A medida que nos preparamos para el fin del año escolar, volcamos nuestra atención a una nueva amenaza para la salud y el bienestar de nuestros estudiantes y familias. El zika está presente en Puerto Rico y otras partes de las Américas.

El  zika es una enfermedad que se transmite por el mismo mosquito que transmite  dengue y chikunguña. La infección por el virus del Zika puede causar serios defectos de nacimiento y ha sido vinculada a problemas neurológicos en los adultos. No hay una vacuna para prevenir el zika ni medicamentos para tratarlo; pero hay ciertas medidas que podemos tomar para protegernos de este virus. 

Estos son los pasos básicos que pueden tomar para prevenir la transmisión del zika:

  1. ‎Usar repelente con DEET, picaridina, IR3535 o aceite de eucalipto de limón (nunca utilicen este último en menores de 3 años).
  2. ‎Eliminar el agua acumulada dentro y fuera de la casa.
  3. Cubrir con telas metálicas (screens) las ventanas y puertas de la casa.
  4. Vestir con mangas y pantalones largos, de colores claros.

En las vacaciones de verano y el primer semestre del nuevo año escolar, les mantendremos informados sobre el virus del Zika. En un esfuerzo conjunto, los departamentos de Educación y de Salud de Puerto Rico y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) compartirán información sobre el zika, cómo se transmite y cómo detenerlo.

Creemos que nuestros estudiantes pueden tener una función clave en la protección de nuestra isla contra la enfermedad. Queremos asegurarnos de que tanto ellos como sus familias sepan cómo prevenir las picaduras de mosquitos y detener la transmisión de la infección por el zika por medio de técnicas simples y medidas preventivas en sus casas y comunidades.

Pueden encontrar más información sobre cómo detener la transmisión del zika en el sitio web del Departamento de Salud y el del CDC (para padres).

Nos entusiasma esta oportunidad de trabajar y aprender juntos en los meses venideros sobre cómo protegernos de la infección. Si tienen alguna pregunta sobre este proyecto, por favor no duden en contactarnos al número de teléfono 787 765 2929, ext. 4353 o al correo electrónico web.eoc@salud.pr.gov.

martes, 24 de mayo de 2016

La meta es contar con una población saludable

Editorial
Periódico El Nuevo Día


Puerto Rico tiene que hacerle frente de una vez por todas a la obesidad, fuente de muchas enfermedades crónicas que, además de deteriorar la salud del pueblo, pesan sobre los sistemas salubristas públicos y privados que los contribuyentes y trabajadores sufragan, y atacan el bolsillo y la tranquilidad de las familias.

El hecho es irrefutable: casi el 70 por ciento de la población puertorriqueña está gorda y en camino de contraer enfermedades crónicas, cuando ya no las sufre.

El Plan de Acción para la Prevención de la Obesidad en Puerto Rico, dado a conocer en estos días por el Departamento de Salud, indica que los niveles mayores de sobrepeso se encuentran en personas adultas, entre los 55 y los 64 años. Pero tenemos que preocuparnos también muy especialmente por los niños, en los que la prevalencia de obesidad ha tomado una dimensión epidémica.

Se calcula que entre la población de niños asegurados por la Reforma de Salud alrededor de 9,500 ya son pacientes de diabetes tipo 2, que es la que se relaciona con el exceso de peso y los hábitos alimentarios inadecuados, mientras que otros 20,000 padecen enfermedades del corazón.

No existen estadísticas puntuales acerca de los menores de 18 años que ya muestran problemas metabólicos serios y que probablemente no estén siguiendo ningún tipo de dieta, lo cual sugiere que pudieran llegar a la adultez sufriendo enfermedades como diabetes, hipertensión o colesterol alto.

El patrón de alimentación de los adultos inevitablemente se refleja en los menores que viven en el hogar. Si los padres no se alimentan bien, los niños tampoco aprenderán a hacerlo. Las implicaciones están a la vista: casi la mitad de la población infantil podría estar mostrando algún tipo de desorden con su peso, lo que significa a la vuelta de pocos años necesitarán cuidados de salud especiales.

Es preciso destacar el vínculo entre el sobrepeso y la obesidad, y la pobreza. Esta reduce el acceso de la población a alimentos saludables, un factor que en nuestra sociedad va de la mano de la prisa y favorece la ingesta excesiva de comida rápida. Los hogares empobrecidos recurren más a los productos altos en calorías, pero bajos en nutrientes. En suma, el declive del nivel de vida está vinculado a una dieta que engorda.

Como parte del nuevo plan anunciado por el gobierno, se están impulsando algunas medidas en la Legislatura, como son los proyectos para extender a todas las escuelas del País un plan piloto que se basa en medir el índice de masa muscular de los estudiantes, educándolos y estimulándolos para que pierdan peso.

La base sigue siendo la prevención, y si las escuelas piensan tomar la iniciativa de reforzar los buenos hábitos, es necesario involucrar a los padres. Se ha observado que pequeñas acciones, como la ley que obliga a intercambiar el refresco por agua, en los establecimientos que incluyen bebidas azucaradas en sus ofertas, han tenido gran aceptación entre los consumidores. Sin embargo, no es suficiente.

Hace bien el secretario de Educación, Rafael Román, en exigir que se implanten medidas en las escuelas antes del inicio del próximo curso escolar. En esos centros educativos se sirve una buena parte de los alimentos que los niños reciben durante la semana, por lo tanto hay que asegurar la prevención desde los propios comedores escolares.

Hay que lograr el objetivo de adelgazar las estadísticas de sobrepeso tan peligrosas que tenemos. Lo exige la calidad de vida de nuestra gente; y el bolsillo del contribuyente que sufraga Mi Salud.

Tomado de: http://www.elnuevodia.com/opinion/editoriales/lametaescontarconunapoblacionsaludable-editorial-2201262/, el domingo, 22 de mayo de 2016

miércoles, 10 de febrero de 2016

lunes, 4 de enero de 2016

Se deshabita Puerto Rico de forma acelerada

El alto costo de vida y la falta de empleos son la turbina que empuja cada vez más a los boricuas a dejar la Isla.

Por: Lymaris Suárez Torres


Los meses pasan y cada día más puertorriqueños se despiden de su tierra para buscar nuevos rumbos fuera  del País.

Ante la mirada impávida del Gobierno, 71,297 puertorriqueños dijeron adiós a la Isla en los primeros seis meses del 2015, según lo reflejan datos del Negociado de Estadísticas de Transporte de los Estados Unidos (BTS en inglés).

El alto costo de vida y la escasez de plazas de trabajo estable siguen siendo el empuje primordial para que miles de boricuas se muden, en su mayoría a EE.UU.

Los números son elocuentes. De enero a junio de 2015, cerca de 11,882 puertorriqueños emigraron de la Isla, lo que refleja un aumento de 4,965  personas que se marcharon al compararlo con el promedio mensual de 2014.

Específicamente el en el 2014, la emigración de puertorriqueños alcanzó niveles nunca antes vistos al registrarse la salida de 83,010 personas.

Ahora, solo en los primeros seis meses de 2015, salieron 71,297 desde el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín en Carolina.

“No habrá un cambio previsible a corto plazo en el alza de la emigración de puertorriqueños porque todas las estadísticas económicas sugieren que continuará la recesión y no va a haber recuperación sustancial en los próximos años”, señaló el antropólogo Jorge Duany.

Por casi diez años, Puerto Rico ha estado sumido en una recesión donde día a día se sufre la disminución de las actividades económicas, comerciales e industriales.

El pasado 28 de junio, el gobernador Alejandro García Padilla anunció al País y al gobierno de EE.UU. que es “insostenible” cumplir con el pago de la deuda de $73,000 millones bajo los términos acordados con los bonistas y desde entonces su administración lucha sin éxito por una reestructuración de algunas deudas.

El endeudamiento de Puerto Rico  está alrededor del 100% del Producto Nacional Bruto (PNB). En el 2014, el PNB era de $69,202 millones; la deuda del gobierno de Puerto Rico, al 30 de septiembre de 2015, era de $69,909 millones, según el Banco Gubernamental de Fomento (BGF).

“El aumento a los impuestos no favorece a la clase media y los economistas han señalado que es una medida regresiva que no estimula el consumo. En el tema del país que sigue vaciándose se habla menos del retorno. Cuando miras el 2005, el número de las personas que regresaban a la Isla ascendía a casi 35,000 personas,  pero en el 2014 regresaron menos de 20,000. Así que no solo es que se están yendo más puertorriqueños, sino que los que se van no regresan por la falta de oportunidades económicas”, agregó Duany.

Censo certifica la merma. El 22 de diciembre pasado, el Censo publicó los estimados anuales más recientes de la población de Puerto Rico, y sus datos señalan que debido a una marcada migración, la Isla perdió a 65,000 habitantes del 1 de julio de 2014 al 1 de julio de 2015.

Este número varía de la cifra del Negociado de Estadísticas de Transporte de EE.UU. porque cada agencia federal utiliza una metodología distinta de medición.

El Censo se basa en entrevistas a individuos, mientras el Negociado de Estadísticas de Transporte contabiliza las salidas que se registran en los aeropuertos.

Hace 11 años la población de Puerto Rico llegó a su punto máximo cuando alcanzó 3,826,878 personas el 1 de julio de 2004.

Ahora, hasta el 1 de julio de 2015, la población de Puerto Rico se estimó en 3,474,182 personas, según los datos más recientes del Censo.

“La única estadística que vemos positiva es la reducción en la tasa de homicidios, que llegó a más de 1,000 asesinatos en 2011 y ahora anda por 600 -el 2015 cerró con menos de esa cantidad- pero fuera de esta estadística todo lo demás es negativo”, agregó el antropólogo.

Estadísticas de la Guardia Costera relacionadas con indocumentados detenido en alta mar, reflejan también que se han reducido por los pasados años. Específicamente, en el 2004 la Guardia Costera detuvo 5,014  dominicanos; diez años después,  la cifra de  detenidos se redujo a 293.

“Se puede afirmar que la migración indocumentada de la República Dominicana a Puerto Rico se ha reducido”, agregó Duany.

Esta merma de indocumentados dominicanos podría estar relacionada al hecho del que el vecino país caribeño ha registrado una marcada recuperación en su economía, a diferencia de Puerto Rico que cada vez está más ahogado en sus deudas.

Según la Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes en la República Dominicana ENI-2012 que se publicó en abril de 2013, el segundo grupo más grande de inmigrantes son de Puerto Rico.

La encuesta señala que el primer grupo de inmigrantes en Quisqueya proviene de Haití, con 458,233 y luego le sigue Puerto Rico, con 4,416 boricuas mudados al suelo dominicano.

Se mantiene la tendencia.  La demógrafa Judith Rodríguez  puntualizó que el éxodo de puertorriqueños se ha ido acelerando en los últimos años y la tendencia apunta a que esta emigración continuará en los años venideros.

“De continuar la crisis económica y fiscal y la falta de empleos, la migración de puertorriqueños se mantendrá. Antes la migración la provocaba el alza en la criminalidad, pero ahora vemos que ese factor de empuje ha ido descendiendo. Esto se ha ido acelerando durante los últimos años y la tendencia sigue que ya estamos en casi 3.3 millones de habitantes”, dijo Rodríguez.

Los primeros cinco años de esta década son los más intensos desde el punto de vista migratorio.

Entre el 2010 y el 2014, el promedio anual de puertorriqueños emigrados, según los datos del BTS, fue de 53,020.

Los informes sobre la emigración a inicios de la década del 1950 -el periodo migratorio pico en la historia de Puerto Rico- proponen que alrededor de unas 47,400 personas salían del País al año.

“A medida que la gente joven se va del País eso contribuye a un envejecimiento de la población. A todo lugar que vas, ves grupos de personas de edad avanzada. Estas navidades hemos visto muchas familias incompletas por todos los suyos que se han ido fuera de Puerto Rico. Los jóvenes recién graduados se van a buscar mejores oportunidades de trabajo en el exterior. Todos vemos este efecto de la migración. Los únicos que no se dan cuenta y no lo sienten son la gente que depende del Gobierno”, detalló.

Impacto en la clase media.  Según Rodríguez, la clase media trabajadora sigue siendo quien sufre también el impacto directo de la migración pues son los que pagan los impuestos, los que de su cheque ven reducir las contribuciones y los que siguen en Puerto Rico trabajando e intentando sobrevivir la crisis fiscal.

“La clase media trabajadora es la que siente el impacto. Y es esta gente que tiene trabajo a tiempo parcial y buscan trabajos más estables los que consideran irse. En la medida que haya más puertorriqueños en los Estados Unidos, la posibilidad de otros de irse aumenta porque tienen seguramente  un familiar que lo va a ayudar”, opinó la demógrafa.

Tomado de: http://www.elnuevodia.com/noticias/locales/nota/sedeshabitapuertoricodeformaacelerada-2146303/ el lunes, 4 de enero de 2016.